Cultura biker en negro

Cultura biker en negro

Hoy día, a estas alturas de siglo y en este mundo globalizado, el color de la piel es aún, en muchos casos, un factor determinante para pertenecer, o no, a un club. También es cierto que en muchos otros no supone problema. Dicho esto, hasta hace poco parecía que los negros no habían jugado ningún papel en lo que llamamos la cultura biker. Libros como Soul of Bikes o la exposición Black Chrome del Museo Afroamericano de California nos enseñan que esto no es así.

Por ejemplo, una desconocida para el gran público es Bessie Stringfield. De origen jamaicano sus padres la llevaron a Boston  quedándose huérfana a los 5 años y fué criada por una mujer irlandesa. A los 16 años, Bessie condujo una Indian Scout de 1928 y le pareció tan divertido que quedaría marcada para el resto de su vida. A los 19 comenzó a hacer viajes y durante los años 30 y 40 se dedicó a hacer largos viajes a través de los EEUU, siempre a lomos de una Harley. Durante estos viajes se casó y divorió tres veces y su último marido le dió permiso para conservar su apellido porque sabía que se haría famosa.

Durante la segunda guerra mundial Bessie trabajó para el ejército como mensajera civil llevándo en moto la correspondencia entre bases. En los 50 se fué a Miami, se sacó el título de enfermera y fundó el club Iron Horse. En cierta ocasión, ganó una carrera disfrada de hombre pero no le dieron el premio. Gracias a esto y su costumbre de hacer el gamba sobre la moto, la prensa local comenzó a hablar de ella como de “la reina negra de la moto” o “la reina de la moto de Miami”.

Todo un caracter, Bessie. Nadie puede dudar del valor de esta mujer que en aquellos tiempos tuvo que enfrentarse a prejucios sexuales y raciales por escoger un modo de vida.

Igual de desconocidos pueden resultar los primeros clubs negros. Como los soldados blancos, algunos veteranos de guerra también habían tenido contacto con las motos en el ejército y a su vuelta encontraron en el mercado de segunda mano una forma asequible de tener un vehículo.

Conviene recordar también que, después de la guerra a los aviadores negros se les prohibía volar debido a las leyes segregacionistas y muchos vieron en las motos la forma más cercana a experimentar aquellas sensaciones. Así que no debería resultar nada extraño que los jóvenes negros tuvieran tanta o más necesidad que los blancos de sentirse libres y fuera de reglas.

Durante los 50 y 60 se formaron los primeros clubs que tuvieron que luchar contra el racismo y los estereotipos de la época por su derecho a vivir el estilo de vida del outlaw biker. La nueva escena biker negra se concentró en California, en Oakland con los East Bay Dragons, los Fresco Rattlers, los Outlaw Vagabonds o los Defiant Ones, y al sur de Los Angeles: los Choppers, los Soul Brothers y sobre todo los Chosen Few.

Algunos de estos clubs comenzaron a admitir a miembros de otras razas y otros todavía siguen siendo un club 100% negro. Los más conocidos de ambos casos son los East Bay Dragons y los Chosen Few.

En 1959, Tobie Gene Levingston, un joven negro, formó los East Bay Dragons MC, un club totalmente negro, y uno de los primeros. Había seguido los pasos de su vecino Sonny Barger, que había formado el capítulo de Oakland de Hells Angels en 1957. Los dos se conocían y se respetaban mutuamente, y conducían sus motos por la zona de East Bay.

La idea original de los Dragons fué un club de coches que el hermano mayor de Tobie había montado para alejar a sus hermanos de problemas. Pero se pasaron a las dos ruedas y los East Bay Dragons MC fueron creciendo. Desde entonces Tobie Genne sigue siendo su presidente.

También en 1959, siete colegas fundaron los Chosen Few MC con la intención de vivir la escena biker negra californiana. Los Chosen Few comenzaron como un club negro pero ya en 1960 entró el primer miembro blanco. Poco a poco se fueron uniendo otros bikers hasta convertirse en un MC multiracial, y ahora puedes encontrar capítulos de todos los colores: totalmente negros o totalmente blancos, de blancos y negros, de blancos e hispanos o  asiáticos e indios.

Y antes de dejaros con las galerías de fotos, comentar el caso de Ben Hardy. Él es el padre de las dos choppers más famosas de la historia, exactamente, “el capitán América” y la burra de Billy de la película Easy Rider. La historia dice que Peter Fonda contrató a Vaughs Cliff para el tema de las motos de la película y éste llamó a Hardy para que las construyera.

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