
| 05-11-2006 Dos tipos de motoristas .- ¿Sabes? Hay dos tipos de motoristas - decía el fisioterapeuta - los que se la han dado y los que se la van a dar. - ¡Hay que joderse! - pensó el chaval de las muletas que asistía a su consulta por primera vez. - Va a resultar un graciosillo.- - Tu eres de los primeros.- Aclaró el fisio como si hubiera alguna necesidad de explicar el chiste. Y continuando con el tono sarcástico añadió - ¿Todavía te quedan ganas de moto?- En ese instante algo se removió en el interior del de las muletas que, aunque pensó saltar con alguna lápida que rompiera los esquemas al dicharachero, prefirió seguirle el rollo antes de empezar el primer día con mal pie. Así que sólo dijo: - Pues la verdad es que sí.- -¿Cómo dices? ¿Es que no has aprendido nada al romperte las dos piernas? Mira que no eres el primero que ha pasado por aquí. - el fisio se sentía contrariado. Había visto un montón de pepineros renegar de las dos ruedas después de un susto más o menos grave, y en frente, tenía un pavito con las dos piernas rotas que decía que no. - Una Harley. Una Harley de las gordas. Mil trescientos cuarenta centímetros cúbicos para moverme. - dijo el pavito con cara de poker. La cara del doctorcito era un poema. Mientras tanto, preparaba la camilla de corrientes y daba intrucciones a lo que parecía todo un club de la tercera edad, que se repartía las máquinas de la sala de rehabilitación y no se perdía detalle. Tras unos minutos,con un tono didáctico hacia el personal, acertó a contestar: - Una de esas. Un tocho de hierro de más de trescientos kilos con un motor enorme al que se oiga tronar desde lejos. Y que el próximo que me venga de frente tambien se la coma, je, je. - aclaró el chaval. En la mente del especialista se podía adivinar: Después de mes y medio de rehabilitación, donde quedaron muletas y bastones, el chaval parecía caminar más que decentemente y el tipo empezó a pensar que quizá, sólo quizá pudiera ser verdad algo de lo que le había oído el primer día. La Harley no tardó mucho en estar entre sus piernas. Sé que le hubiera gustado enseñársela e incluso haberle dado una vuelta, pero el chaval se preguntaba
Por tí, Porto.
|
Editorial
septiembre 05 - Editorial octubre 05 - Editorial
noviembre 05 -
Editorial diciembre 05
Editorial
enero 06 - Editorial febrero
06 - Editorial marzo 06 - Editorial abril 06 - Editorial
mayo 06
Editorial
junio 06 - Editorial julio 06 - Editorial agosto-septiembre 06 - Editorial octubre 06
| Las
opiniones expresadas en este apartado son única y exclusivamente
de quien las firma, la web Desguace pone a disposición del interesado
este espacio para comentar asuntos de actualidad, pudiéndose expresar
el firmante de la forma que considere oportuna, no teniendo que suscribir
necesariamente sus palabras el resto de colaboradores, ni los webmasters. |